¿Podrá competir la industria en México?

Cuatro empresas líderes en su industria ofrecen su visión sobre temas trascendentales para la comunidad de negocios.

Como el evangelista de tecnología de IBM, Baltazar Rodríguez tiene mejores cosas que hacer que regar su jardín. Y por eso puso a la tecnología a hacerlo. Primero conectó una válvula a una aplicación a su teléfono, para activarla a control remoto y activar el sistema de riego. Después le añadió más complicaciones, para hacer que el sistema de riego se activara cuando fuera necesario.

“Conseguí que un sensor midiera el nivel de humedad, ese sensor entra en diálogo con el microcontrolador que activa la válvula del sistema de riego”, dice Rodríguez. “Los sensores van recopilando información que mandan a la nube (el espacio virtual de almacenamiento de datos). Si el sensor detecta que falta humedad, lo cruza con la información del estado del tiempo”. En fin, que Rodríguez ya le dedicó algunas tardes al sistema, pero ya no va a tener que correr de su oficina a regar el jardín el día que no llueva.

Ese nivel de automatización es apenas un ejemplo de lo que puede hacer el internet de las cosas. “Imagina que eres el dueño de una flotilla de transportes, puedes saber dónde están las unidades, tomar decisiones de rutas, dependiendo de cómo cambian las condiciones del mercado”. Con los sensores se puede monitorear qué tan bien manejan los choferes, tener información sobre el desgaste de los motores, detectar si una unidad se está saliendo de la ruta establecida y mandarla detener a control remoto para evitar un robo.

El internet de las cosas, o Industria 4.0, consiste en conectar dispositivos que se comunican entre sí, y que pueden activar diferentes procesos sin necesidad de la intervención de una persona.

En GE, por ejemplo, ya se habla de los gemelos virtuales. Una turbina o una máquina de una locomotora de GE puede tener ese gemelo, al que le envía los datos de su comportamiento, las condiciones en las que trabaja y de los niveles de desgaste. Con esa información en la nube, mediante análisis de inteligencia artificial, el gemelo determina si ya es necesario un mantenimiento en la máquina real.

En lugar de hacer mantenimiento cada cierto tiempo o en vez de hacer reparaciones cuando la máquina sufre un desgaste no previsto, se da mantenimiento preventivo. “Si hago mantenimiento preventivo, en lugar de reparaciones correctivas, puedo ahorrarme 25 o 30% del gasto”, estima Rodríguez.

Una empresa que produce maquinaria y equipos médicos como GE, ahora se transforma en una compañía de servicios y de software. En todo el mundo, GE tiene ya 28,000 empleados en su división Predix de software, para analizar la información que generan sus equipos y ofrecer servicios oportunos a sus clientes. “Son 5,000 millones de dólares en ventas (en Predix), no somos una empresa de software pequeña o experimental”, dice el director de Digital Power de GE México, Ramón Martínez.

El análisis de la información que van a transmitir todos los dispositivos a internet abrirá más oportunidades para empresas mexicanas que diseñen aplicaciones, prevé Martínez.

También habrá oportunidades para los que producen conectores.Se espera que para 2020 habrá 20,800 millones de objetos conectados a internet, según un documento de Deloitte University Press.

“Los dispositivos se van a conectar a internet sin que les digas que lo hagan”, dice Rodríguez. Y más de la tercera parte de la información que viajará por internet no la van a generar los humanos, sino dispositivos autónomos como los gemelos virtuales de GE, calcula el evangelista de tecnología de IBM.

GE calcula que el internet industrial o internet de las cosas tendrá un valor de 220,000 millones de dólares para 2020.No se trata solo de regar jardines o de dar mantenimiento a máquinas. La industria podrá aumentar o reducir su producción según los datos que reciba de las empresas minoristas. En cuanto un sensor envíe los datos de que falta leche en los anaqueles de los supermercados o de que viene el regreso a clases y con eso un aumento en la demanda, en ese momento se activará un proceso para aumentar la producción.

Las fábricas podrán estar más cerca de los centros de consumo. La producción más eficiente hará menos importante la mano de obra barata y ahí es donde empiezan los retos para la producción industrial de México. ¿Podrá adaptarse la economía mexicana a utilizar mejor la información y a dejar de competir con mano de obra barata?

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